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sábado, 7 de marzo de 2015

Relaciones interpersonales

“El principio más profundo de la naturaleza humana es el anhelo de ser apreciados”
William James

Nacimos para vivir con otros, Ya antes de nacer nuestra vida depende de una estrecha interrelación con el cuerpo de nuestra madre, al nacer y por varios años no sobreviviríamos sin recibir atención y afecto .Con el tiempo vamos haciéndonos más independiente, sin embargo siempre el ser humano tiene la necesidad de sentirse apreciado, querido y a la vez amar. Nuestras relaciones interpersonales definen en parte nuestra identidad, somos hijos, padres hermanos, tíos, amigos vecinos…

Las personas no son todas igualmente sociables; mientras que algunas necesitan estar permanentemente en compañía, otros prefieren pasar mucho tiempo a solas. Por más que sean muy sociables, siempre son importantes los momentos a solas para reflexionar, entregarse a un diálogo interno para poder entablar una buena relación con otros.

Entablar buenas relaciones con otros, no significa actuar complaciendo a los demás. El sentimiento de comunidad auténtico consiste lograr vincularnos sin dejar de conservar nuestra personalidad y libertad de acción .Debemos decir no , si lo deseamos; de lo contrario la autoestima se verá severamente dañada No debemos dejarnos manipular, ni avasallar tenemos que eludir con firmeza a quienes lo intentan; pero tampoco enredarnos en interminables confrontaciones, sino alejarnos , de lo contrario estas relaciones nos quitaran energías que podríamos dedicar a aquellas relaciones que nos producen bienestar . Es fundamental determinar quiénes son importantes para nosotros y poner todo nuestro esfuerzo para mejorar estos vínculos.

Las relaciones necesitan de cuidado atención e incentivo permanente para que sobrevivan. Es importante:

.El respeto mutuo, Nunca debemos descalificar ni humillar al otro; ni permitirlo que lo hagan con nosotros.

.Crear un ambiente de diálogo. Tener una actitud abierta y receptiva escuchar al otro .Interesarnos, conocer sus necesidades, deseos, problemas.

.Comprender empáticamente es decir ponernos en su lugar, nos permitirá encontrar explicaciones a muchas cosas.

.Ser flexibles, respetar opiniones diferentes. Reconocer si estamos equivocados. Saber cuándo es conveniente hablar y cuando callarnos.

.Aprender a negociar para llegar a puntos de acuerdo.

.Tener en cuenta pequeños detalles que enriquezcan la relación.

.Tener sentido del humor, saber reírnos de nosotros mismos.


El ritmo vertiginoso de la vida actual hace que le restemos profundidad a nuestros vínculos, destinemos tiempo y esfuerzo para cultivarlos, el sentirnos capaces de dar de recibir afecto, es clave para ser feliz.
                                                                  Psicóloga :Nancy B Puzzi, 

Cuenta la leyenda

Cuenta la leyenda que un día de luna llena nacía en un pueblo lejano una indiecita de ojos café, mirada penetrante y un corazón de lleno de amor.
Todos esperaban su nacimiento pues decían que era la elegida, aparentemente parecía una niña común a los ojos de todos, menos para algunos hombres  que eran los privilegiados, los que pueden mirar más allá de los límites que el mismo  ser humano se había impuesto.

Dicen que le gusta mirar las estrellas y la luna, acaso ellas le recuerdan algo?... Si !!!... A su padre quien le enseño a amarlas, a saber volar con la imaginación y  poder tocarlas con sus manitos tiernas.


No se sabe a ciencia cierta donde está hoy, pero sabemos que vive pues las estrellas siguen ahí y en las noches de luna llena vuelve  a salir, si cierras los ojos puedes escucharla porque aúlla como una loba, pues conoce la sabiduría de los lobos, los cuales la han salvado muchas veces de caer.

viernes, 6 de marzo de 2015

Déjame en paz ( extracto acústico y versión completa) tema musical del día mundial de la fobia social



SÓLO POR HOY

1

1.SÓLO POR HOY...  seré feliz. Esto supone que es verdad lo que dijo Abraham Lincoln, que "la mayoría de las personas son tan felices como deciden serlo". La felicidad es algo interior; no es asunto de afuera.

2. SÓLO POR HOY... trataré de ajustarme a lo que ES y no trataré de ajustar a todas las cosas a mis propios deseos. Aceptaré mi familia, mis negocios y mi suerte como son y procuraré en encajar en todo ello.

3. SÓLO POR HOY... cuidaré de mi organismo. Lo ejercitaré, lo alimentaré, no abusaré de él ni lo abandonaré, en forma que será una perfecta máquina para mis cosas.

4. SÓLO POR HOY... trataré de vigorizar mi espíritu. Aprenderé algo útil. No seré un haragán mental. Leeré algo que requiera esfuerzo, meditación y concentración.

5. SÓLO POR HOY... ejercitaré mi alma de tres modos. Haré a alguien algún BIEN sin que él lo descubra. Y haré dos cosas que no me agraden hacer, solo por ejercitarme.

6. SÓLO POR HOY...  seré agradable. Tendré el mejor aspecto que pueda, me vestiré con la mayor corrección a mi alcance, hablaré en voz baja, me mostraré cortés, seré generoso en la alabanza, no criticaré a nadie, no encontraré defectos en nada y no intentaré dirigir o enmendar la plana al prójimo.

7. SÓLO POR HOY...  trataré de vivir únicamente este día, sin abordar a la vez todo el problema de la vida. Puedo hacer en doce horas cosas que me espantarían si tuviera que mantenerlas durante una vida entera.

8. SÓLO POR HOY... tendré un programa. Consignaré por escrito lo que espero hacer cada hora. Cabe que no siga exactamente el programa, pero lo tendré. Eliminaré dos plagas, la prisa y la indecisión.

9. SÓLO POR HOY... tendré media hora tranquila de soledad y descanso. En esta media hora pensaré a veces en Dios, a fin de conseguir una mayor perspectiva para mi vida.


10. SÓLO POR HOY...  no tendré miedo y especialmente no tendré miedo de SER FELIZ, de disfrutar de lo bello, de amar y de creer que los que amo me aman...

jueves, 5 de marzo de 2015

TEST FOBIA SOCIAL



                                 

¿Cómo cambiar nuestros patrones de conducta?

¿Cómo cambiar nuestros patrones de conducta negativos?

Una gran cantidad del comportamiento que presentamos los seres humanos es realizado repetidamente y de manera automática, sin plena conciencia de lo que estamos haciendo. Este tipo de comportamiento no premeditado resulta muy útil muchas veces ya que sería muy poco práctico tener que inventarnos cada mañana y tener que decidir si nos levantaremos o no, de qué lado de la cama lo haremos, si haremos ejercicio antes de bañarnos para empezar el día, si desayunaremos, etc. Generalmente, éstas y muchas otras cosas que hacemos cotidianamente, simplemente las hacemos. No nos detenemos a cuestionarnos nada más. Ya se han vuelto un hábito para nosotros. 
 Los seres humanos somos seres de hábitos. Muchos de ellos son positivos porque nos hacen llevar una vida más sana, como el hábito de comer cosas nutritivas, o más satisfactoria, como el hábito de mirar el lado positivo de las experiencias que tenemos cada día. Otros, en cambio, nos limitan y entorpecen nuestro bienestar y crecimiento. Sería entonces importante  poder distinguir unos de otros y quedarnos con aquellos que nos ayudan así como cambiar los que nos han perjudicado. Para esto puede ayudarnos el entender cómo formamos y cómo podemos romper nuestros patrones de conducta negativos, los hábitos que nos hacen daño.
Nuestros hábitos los construimos cuando en algún momento somos expuestos ante ciertas situaciones en la vida: enfrentar figuras de autoridad, acercarnos y conocer personas del otro sexo, resolver circunstancias que representan un reto, consumir sustancias toxicas que alteran nuestra  conciencia, etc., entonces respondemos de alguna forma cuyo resultado nos hace sentir bien por lo menos momentáneamente, así que tendemos a repetirla. Entonces, de hacer esto muchas veces, se establece un patrón de comportamiento ante estas situaciones, se construye un hábito que puede llegar a realizarse  automáticamente.
 A la larga algunos de estos patrones de comportamiento pueden llegar a ser muy destructivos e imponer graves limitaciones en la vida de las personas. Tal es el caso de la reacción de evitación que suele darse ante las situaciones que nos provocan miedo. Evitarlo, nos alivia en el momento; pero a la vez, nos hace más difícil vencerlo la próxima vez que tengamos que enfrentarlo. Esta pauta, aunque destructiva,  nos llena alguna necesidad importante en nuestra vida, (en este caso de sentirnos bien, seguros, a salvo) y entonces seguimos repitiendo esa conducta cada vez que somos expuestos a circunstancias que interpretamos como similares a aquellas con las que hemos aprendido a responder de una determinada manera. 
Un hábito es un patrón de conducta que tendemos a repetir una y otra vez en ciertas circunstancias porque su consecuencia inmediata suele ser agradable. Sea porque así  conseguimos evitar sentir ciertas emociones desagradables, reducir nuestros temores y volver a sentirnos seguros. Sea porque  así conseguimos sentir emociones agradables, recibir la atención de otras personas y eso nos hace sentir importantes. Sea porque de este modo recibimos manifestaciones de cariño y nos conectamos con otras personas ya que en la adversidad se suele despertar la simpatía de la gente alrededor. Sea porque al pasar por una crisis, cambiamos nuestros estilos habituales de reaccionar e introducimos variedad a nuestra vida que de otro modo hubiera seguido en la misma rutina. Cuando una manera de reaccionar llena alguna o varias necesidades importantes de una persona, se vuelve muy fácilmente un patrón de conducta repetitivo. 
Un hábito entonces, se mantiene por la consecuencia inmediata que tiene de llenar una o varias necesidades importantes para la persona. Mientras más rápidamente consiga satisfacer la necesidad, más fuerte se volverá. Mientras más importantes sean las necesidades que satisface más resistente al cambio. Mientras más se repita, mas se fortalece.
Entonces, ¿Cómo cambiar un hábito cuando se ha vuelto negativo, cuando está bloqueando el crecimiento y desarrollo de la persona?  Dado que el patrón repetitivo de comportamiento negativo es algo “que se hace”, un primer paso es identificar qué es lo que se ha estado haciendo. Primero, ¿Podemos anticipar cuando va a empezar? ¿Cómo suele comenzar?
Segundo, ¿Qué suele ocurrir después? ¿Cuál es la reacción siguiente?¿Quién la da?¿Es la misma persona o alguien más?
Tercero, ¿Qué pasa después? ¿Cuál es el resultado de la reacción anterior?
Cuarto, ¿Qué “beneficio” suele obtener la persona a partir de esta secuencia interaccional? ¿Cuál es la consecuencia? ¿Qué necesidad está satisfaciendo la persona al seguir este patrón de comportamiento?
Quinto, ¿Cómo podría cambiar el patrón del hábito negativo? ¿Qué podría hacerse distinto?  
  El cambio puede lograrse introduciendo alguna variación  en cualquier parte de la pauta de comportamiento con la que suele realizarse. Analizando ésta podemos ir metiendo cambios que, entre otros, pueden ser: 
a) cambios en el momento de realizarla,
b) cambios en el lugar donde se realiza, 
c) cambios en la forma o con la persona con la que se realiza,
d) cambios en la consecuencia o beneficio que su realización suele tener para la persona,
e) cambios en la manera como suele reaccionar algún participante en la pauta repetitiva, generalmente la persona más interesada en lograr un cambio. De preferencia empezar a hacer algo no solo distinto, sino  diametralmente opuesto a lo que había estado haciendo hasta ahora.
Ahora, tomando en cuenta la información previa sobre los hábitos y la manera de cambiarlos, piense en un patrón de conducta negativo que se ha estado dando hasta ahora en alguna de sus relaciones importantes. Analice: ¿Qué es lo que ha estado pasando? Describa como si fuera una película la secuencia de eventos que van ocurriendo en ese patrón problemático. ¿Qué  hace quien con quien? ¿Cómo se hace el problema? Si pudiéramos describirlo en términos de secuencias de conducta ¿Cómo se daría? Podemos empezar a puntear las secuencias desde cualquier lugar o punto de vista. No hay uno que resulte “verdadero”, solo hay algunos que son más útiles para empezar a introducir un cambio en la interacción. Suele ser mejor empezar a describir la secuencia de interacciones desde un punto de vista que incluya a la persona que desea el cambio. De este modo, se facilita identificar y modificar aquello que hay que cambiar. Por ejemplo: “Sirvo los platones de comida a la hora del almuerzo (Yo), nos sentamos a la mesa a comer,  mi hija más pequeña se sirve varias veces y mi esposo (a) la regaña porque está comiendo en exceso. La niña empieza a llorar. Yo le reclamo a mi pareja que regañe y le grite a la niña. Mi esposo se enoja conmigo, acabamos peleados y la niña sigue comiendo de más. Esto suele pasar una y otra vez a la hora del almuerzo.” ¿Qué podría hacer diferente la persona interesada en interrumpir este patrón negativo?¿Qué sería algo diametralmente opuesto a lo que ha estado haciendo?  A lo mejor podría empezar con cambiar la manera de servir la comida. Sacar a cada quien su plato servido en vez de sacar platones de comida. Esta es una posibilidad. Otra podría ser, sentarse en lugares diferentes y observar qué pasa. Otra más podría ser, que sea yo la que regañe cuando se sirve varias veces o en lugar de reñirle a mi esposo cuando la regaña por volver a servirse, unirme yo también al regaño y ver qué pasa, etc. Como éstos, podrían irse metiendo otros cambios en las pautas de interacción problemáticas e ir observando los resultados hasta obtener el que buscamos.  
Finalmente, tener pendiente que si queremos algo distinto en nuestras vidas, tenemos que empezar a hacer cosas diferentes. Locura es pensar que uno puede seguir haciendo lo mismo y obtener resultados diferentes.

martes, 3 de marzo de 2015

Los 13 Consejos del Dr. Hamer para Sanarse

Los 13 Consejos del Dr. Hamer para Sanarse



fases de la enfermedad

1- No dejarse ganar por el pánico
El entrar en pánico hará que la central de comandos ejecute un programa, y establecerá el programa donde deba. En ese momento, la persona pierde la conexión funcional coherente del cerebro. Muy a menudo, la gente muere en pánico. La persona no debiera entrar nunca en pánico ni hacer entrar en pánico a los demás. Hay que tener un enorme cuidado con el entorno y especialmente con quien recibe de nosotros. ¡AMENSE! Ámense ustedes mismos y también ámense entre ustedes. AMARSE tiene un doble sentido de gran valor terapéutico. Si uno se ama a sí mismo, primero, no hará ningún conflicto consigo mismo, ni de desvalorización, ni de culpabilidad. Si se ama a los demás entonces no hará ningún conflicto con los demás.
NO ENTRAR EN PANICO significa que el enfermo nunca debe asustarse y QUE LOS TERAPEUTAS JAMAS deben asustar al enfermo. De lo contrario, hasta un resfriado se vuelve incurable, ya que provocará una generalización. Entrar en pánico es comprarse un boleto de ida.
Por ejemplo: decirle a una madre en tono lo-siento-mucho-señora-mi-más-sentido-pésame-lamentablemente-tengo-malas-noticias, que su hijito tiene leucemia es un asesinato. ¡Porque la leucemia no es una enfermedad! ¡Es el primero de cinco pasos biológicos naturales de regeneración de la sangre después de un conflicto cuya respuesta biológica fue una anemia!
2- Soportar la vagotonía
Alrededor de las 22 hs se desencadena normalmente el impulso máximo de la vagotonía. El nervio vago es el más poderoso nervio del organismo: no hay manera de vencer al sueño. Ese es nuestro ritmo ancestral: el hombre es un animal diurno, en su código biológico de comportamiento antiguo de cuatro millones de años, está grabado que debe cazar, recoger frutos, actuar de día y reposar de noche. Es durante la noche que todo está automatizado para que el organismo concentre su trabajo en el tubo digestivo.
Tenemos menos actividad cerebral, cardíaca, respiratoria. Es normalmente por la noche que toda enfermedad se hará más insoportable porque es durante esa vagotonía el cerebro repara mejor y puede haber más edemas. Se puede hacer algo para reducir esos edemas para que sea mas soportable pero sólo reducirlos porque si se impide que actúen, nunca se logrará la reparación, puesto que los elementos re-constitutivos no llegarán a reparar.
Si la vagotonía es muy fuerte, la cabeza puede sentirse caliente al punto tal que uno puede ducharse la cabeza y tener los cabellos prácticamente secos sin necesidad de usar el secador, simplemente por la termogénesis de conductibilidad. Esto sucede cuando la cabeza está “aplastada” por edemas biológicos: en ese momento, HAY QUE AYUDAR.

3- Todas las noches, hacer el balance diario
Hay que saber si no se ha “trabajado” demasiado durante el día. Si es así, reposo obligatorio el día siguiente (para las enfermedades importantes como el cáncer, fibromialgia, artritis, etc…). La persona debe curarse. Puede hacer muchas cosas, pero debe ocuparse de su enfermedad por encima de todas las cosas. No debe esperar QUE ALGUIEN O ALGO LO CURE, hay que motivarlo.
Hay un doble mensaje en esto. Debe ocuparse de sí-mismo, que haga un repaso de su jornada en su cabeza, interesarse en la vida, que tome notas, que haga ese balance. Si hizo demasiado, debe reposar al día siguiente porque de lo contrario entra demasiado en estrés, en actividad, con lo que el cerebro vuelve a la simpaticotonía deteniendo la vagotonía. Allí se detiene la curación.
4- Todas las mañanas tomar un lápiz y planificar su día
Hay que respetar el plan y prever al menos 6 horas de reposo además de la noche. Estas son las reglas para los grandes enfermos y tienen que luchar contra sus angustias. El que está en silla de ruedas querrá siempre asistir a muchas reuniones para demostrar y demostrarse que puede hacer lo que todo el mundo. ES UNA REACCION DE ESCAPE, es un juego perverso. HAY QUE CONCENTRARSE EN SU CURACION porque ésta es posible. Hay que evitar entrar en el estrés de la acción.
Con 6 horas de reposo, además de la noche, tenemos suficiente vagotonía. El cerebro tiene una fuerza extraordinaria para curarnos a pesar de todo lo que hacemos contra eso (entre los miedos, las peleas, los mensajes deprimentes o terribles que recibimos durante el día y a causa de las acciones).
5- Hacer siempre lo absolutamente necesario primero
Si eso sobrepasa 3 horas de esfuerzo físico o psicológico, hay que detener lo superfluo y descansar, con el corazón alegre porque estamos haciendo lo que corresponde para curarnos, y no lo contrario. La mayor parte de la gente se deprime, se desmoraliza, tienen miedo de descansar: tienen el ESTRÉS DE SU PROBLEMA, DE SU DECREPITUD Y ESE ES UN CONFLICTO SECUNDARIO MUY FUERTE. “YA NO PUEDO HACER NADA, NO SIRVO”.
Hacer lo absolutamente necesario primero va a permitir a la persona probarse que existe todavía, pero hay que cronometrar el tiempo. La persona enferma quiere demostrar que puede hacer, pero si pasa 3 horas físicas o psicológicas, debe detenerse. Lo mejor es leer lectura liviana, divertida, ver películas divertidas y pueden verla cuantas veces quieran si las alquilan. Es la terapia por la risa, puesto que si se detiene en los noticieros, con guerras, accidentes, o películas de muerte, de violencia, inconscientemente se sobre-estresa con imágenes liminales y subliminales.
DURANTE LA RECUPERACION , ME OCUPO DE MI, ME AMO, ME CUIDO, ME MIMO. ES VITAL. ES LA MANERA DE CURARSE. No alcanza con decodificar y aceptar (a veces sí) sino que hay que respetar la reparación también.
6- Rechazar todo enfrentamiento
Recriminar, discutir con su entorno es uno de los mayores dramas que garantizan la recaída o la imposibilidad de curarse. “Necesito de ustedes, de su ayuda y no de su oposición permanente”. Porque uno sustrae calorías y fuerzas de las que necesita el cerebro para reparar y al monopolizar la energía para combatir generalmente el enfermo está expuesto al juicio de quienes lo rodean, y estos no saben nada, solo hablan por hablar y el enfermo no zafa, no sale del estrés.
Aquí reproduzco una frase que Claude Sabbah atribuye a su abuelo: “Si la gente que no tiene nada que decir se callara, habría un gran silencio en la superficie de la Tierra. Son siempre los que no saben nada los que cacarean”.
Acá estamos hablando de una elevación en el nivel de la conciencia humana.
7- Privilegiar el reposo nocturno
El ser humano es un ser diurno. Todos sus ritmos biológicos básicos están programados sobre la base del ritmo solar. Por supuesto, puesto que la noche para el enfermo es normalmente el momento de mayor dolor, y en algunos casos con la angustia inconsciente de “¿Despertaré o moriré?”, es bastante difícil mantener esos ritmos. Hay que desdramatizar eso. Además, puesto que no han hecho demasiado durante el día, no están lo suficientemente cansados para dormir bien de noche.
Entonces, no hay que dudar en modificar el horario de sueño. Debe privilegiarse el reposo nocturno en la medida de lo posible pero, si eso no es fácil, no hay que dudar en quedarse despierto hasta las 2 ó 3 de la mañana, mirando documentales, tomando uno que otro café (el café también reduce el edema cerebral). De ese modo, el enfermo sabe que por un buen rato no pueden dormir entonces aguantan hasta donde pueden: cuando pasan el período habitual de gran vagotonía, y después de haberse dado el gusto de trasnochar leyendo, escribiendo, pensando sanamente, positivamente, sin estrés…allí se van a dormir y se levantan al mediodía. Después, a medida que mejoran, vuelven paulatinamente, una hora por día, a su horario normal.
8- Comer sanamente y liviano
Ensaladas, frutas, cosas crudas, o cocinadas a la parrilla, para que sea fácilmente asimilable. Si come mucho, digerir le consumirá muchas calorías y es mejor guardar lo más posible para la curación.
A EVITAR ABSOLUTAMENTE: EL ALCOHOL EN VAGOTONIA.
9- Sanarse normalmente si aparece el dolor.
Puede tomar remedios alopáticos y homeopáticos como es de costumbre, eso no pondrá la curación en peligro.
10- Esperar pacientemente la verdadera mejoría
Si uno no se deja asustar por los pequeños o grandes inconvenientes de la reparación y espera tomando el mejor reposo posible, la mejoría va a llegar. Si se pasó el punto culminante de la fase de reparación, la persona tendrá tantos edemas que puede haber manifestaciones molestas, como dolores, vértigos, fiebre si los edemas están en el tronco cerebral, malestares. Esto NO DEBE ASUSTAR A LA PERSONA : no se trata de cosas graves sino de esfuerzo de reparación. Hay que esperar pacientemente sin poner en marcha la idea de “estar sonado” sino no hay cura.
Es el principio de la persona que tiene edemas en sus fibras y que con ello se agrava durante un tiempo su dificultad motriz en una esclerosis múltiple, por ejemplo. Debido a nuestra cultura ancestral basada en la apariencia de las enfermedades, esto nos lleva a tener pánico, ir al hospital urgente, perfusión de corticoides en grandes cantidades, lo que cambia a la persona porque bombea todos los edemas y deja de doler…pero no está curada y el proceso va a comenzar quizás con más violencia.
11- Jamás permanecer mucho al sol o con la cabeza cerca de una fuente de calor
El calor multiplica por cuatro el tamaño del edema cerebral. En ese momento, se ejerce una enorme presión y se corre el riesgo de una crisis de epilepsia fuerte. En general, se recomienda al gran enfermo de evitar ponerse al sol durante un año, incluso en el mar. Puede estar bajo la sombrilla, bañarse pero hasta ahí nomás.
Si la cabeza está cerca de una fuente de calor, lo mismo. CONVIENE PONER HIELO SOBRE LA CABEZA.
El Dr. Hamer menciona un caso típico: el hombre de negocios que tiene serios inconvenientes porque su empresa está muy mal en diciembre. En enero, su esposa e hijos se van de vacaciones al mar por un mes. El 15 de enero, el hombre soluciona su problema y salva su empresa. Va a reunirse con su familia a la playa y se pone a tomar sol: lo que él no sabe todavía es que acaba de salir de un conflicto psicológico de pérdida de territorio. Por supuesto, como ninguno de nosotros de hecho, no hace la relación entre el dolor de cabeza, su conflicto y el sol que le está agigantando los edemas. Tiene su crisis en la playa misma y sale de allí en ambulancia.
12- Si el problema es muy importante, helar las partes dolorosas y la cabeza
Si duele el hígado por ejemplo, hay que poner hielo sobre el hígado y también en el lugar del control neuronal del hígado en la cabeza, es decir sobre el tronco cerebral, debajo de la nuca, en la parte superior del cuello. Si el frío no calma el dolor en el órgano, entonces hay que poner calor sobre el órgano, PERO SOBRE LA CABEZA SIEMPRE FRIO, SIN EXCEPCION.
Se recomienda comprar esos “cold hot pack” y tener siempre 4 a mano: 2 en el congelador, 2 sobre la persona, que hay que cambiar a cada hora. Si es muy violento, poner hielo en ambos lugares y hacerse un baño de pies caliente, la diferencia de temperatura va a hacer que el líquido circule de manera mecánica y por lo tanto reducirá un poco el edema.
13- Nunca calmar demasiado los síntomas
Se pueden tomar analgésicos o anti-inflamatorios para hacer soportables los síntomas. Los síntomas se detendrán por sí solos cuando la central de comandos lo decida. Mientras haya síntoma, es que es necesario que esté. Es de capital importancia.
Por ejemplo si usted se clavó un vidrio en el pie, le dolerá mientras cicatrice y estará sensible, pero justamente es para que no agrave la herida (si no le doliera seguiría caminando sin cuidar la herida y no permitiría que se cure: esa es la función del dolor).
No hay que olvidar nunca que el cerebro no se equivoca JAMAS. Si hay dolor es porque el cerebro dice: “A reposar”. Hay que respetar esa inteligencia innata que nos ha permitido sobrevivir desde hace tantos millones de años.

La metáfora de la hoja en el río

Esta es una técnica muy sencilla de visualización para usarla tanto en los momentos en que te sientas mal como en los momentos en que desees experimentar más emociones positivas. Por ejemplo, si te aburres mientras haces un trabajo monótono o si has tenido un día algo estresante o gris, si sientes ansiedad, etc.

Descripción de la técnica
1. Librarte de pensamientos o emociones negativos
Cierra los ojos (aunque también puedes hacerlo con los ojos abiertos, si así lo prefieres) e imagina un río cuya agua fluye con rapidez extendiéndose hacia lo lejos. Ahora imagina aquello de lo que deseas librarte. Por ejemplo, supongamos que te sientes triste y deseas librarte de esa tristeza. Imagina que la tristeza sale de tu interior y va tomando forma. Puedes imaginar la forma que desees como, por ejemplo, una bola negra, sólida y áspera, del tamaño de una naranja. Entonces colocas esa bola sobre una hoja y la dejas flotando en el río. Enseguida, la corriente del río empieza a arrastrarla y se la lleva cada vez más lejos, hasta hacerla desparecer por completo. Imagina esto varias veces al día, cada vez que te acuerdes o cada vez que te sientas triste.
2. Atraer emociones o pensamientos positivos
En este caso, imaginas que es el río el que te trae, sobre una hoja que flota en sus aguas, algo positivo que deseas tener, como felicidad, serenidad, salud, vitalidad. Por ejemplo, puedes imaginar cómo la corriente empuja hacia ti una hoja con una bola de luz blanca y brillante que representa la alegría y la felicidad. Cuando la hoja llega hasta ti, coges esa bola e imaginas cómo entra dentro de ti atravesando tu pecho, inundándote de esa alegría y felicidad que representa.
Cuándo usar esta técnica
A continuación, describo algunos ejemplos de situaciones en las que puedes usar esta técnica, pero no son las únicas. Usa tu imaginación para descubrir nuevos modos de utilizarla:
Pensamientos indeseados o dañinos, como pueden ser el deseo de hacer daño a alguien, los celos, pensamientos de autodesprecio, etc. Por ejemplo, si los celos están dañando tu relación de pareja, observa los pensamientos que pasan por tu mente en el momento en que sientes celos, como "ya está mirando a alguien", "no lo soporto", y luego utiliza esta técnica con dicho pensamiento.
Emociones negativas. Puedes usar esta técnica para reducir de inmediato la intensidad de las emociones negativas, como miedo, ansiedad, ira, angustia, vergüenza, etc.
Situaciones vitales negativas. Un trabajo que no te gusta, problemas que no sabes cómo resolver, etc. Por ejemplo, puedes imaginar que el río te trae la solución a un problema, o que se lleva ese trabajo que no te gusta y te trae otro mejor, o que se lleva la tirantez entre tus compañeros de trabajo o el mal ambiente laboral.
Enfermedades. Imagina cómo el río se lleva la enfermedad y el dolor y cómo te trae salud, vitalidad y fuerza.
Emociones y situaciones positivas. Puedes imaginar también como el río te trae bienestar, felicidad, paz interior, la solución a un problema, una idea, valor, autocompasión, entereza, motivación, etc.
En definitiva, usa tu imaginación para sacar el mayor partido posible a esta técnica. Te servirá para reducir el malestar y la intensidad de las emociones negativas, y para tener una actitud más serena ante los problemas o situaciones desagradables, y esta actitud, a su vez, hará que te resulte más fácil pensar de un modo constructivo que te ayude a hacer los cambios necesarios o encontrar soluciones. Por ejemplo, mientras imaginas que el río se lleva la tirantez que tienes con tus compañeros de trabajo, te estás empujando a adoptar ante ellos una actitud más relajada, optimista y alegre, y ese es ya un paso muy importante para empezar a cambiar las cosas.
Pero esta no es una técnica para pensarla, sino simplemente para practicarla durante un tiempo y ver qué pasa después.




TÉCNICAS SENCILLAS PARA CONTROLAR EL MIEDO

Todos sentimos miedo o ansiedad en algún momento, sin que necesariamente se trate de un trastorno psicológico, pero aún así son sentimientos desagradables que nos pueden jugar una mala pasada, como impedirnos rendir bien en un examen o entrevista de trabajo, o tener problemas al relacionarnos con otra persona.

Estas son algunas técnicas sencillas y fáciles de utilizar en cualquier momento en que sientas miedo, ansiedad o cualquier otra emoción desagradable.

1. Conviértete en el observador. Consiste en observar desde fuera tu miedo o ansiedad, como si fueras un observador externo. Observa el efecto que produce en ti, tu corazón latiendo, tus palmas sudorosas, tus pensamientos surgiendo en tu mente, y todo lo que haya en ese momento en tu mente o en tu cuerpo, pero siempre situándote desde fuera, como si observaras la lluvia desde tu ventana. Sigue el enlace para saber más sobre esa técnica.

2. Piensa correctamente. Pregúntate si estás siendo realista, si es tan malo como imaginas, si estás exagerando, si es cierto que no podrás hacer lo que tienes que hacer. Pregúntate qué puedes hacer para afrontarlo, o a quién puedes pedir ayuda. Trata de usar un pensamiento realista y no cometer errores de pensamiento.

3. La metáfora de las hojas en el río. Sigue este enlace para conocer esta técnica e imagina cómo colocas tu miedo o ansiedad en una hoja y lo sueltas en el río para ver enseguida como el agua se lo lleva alejándolo cada vez más de ti hasta desaparecer de tu vista por completo.

4. Cosificación. Consiste en dotar de propiedades físicas a tu miedo o ansiedad. Es decir, lo observas y lo describes con una forma determinada, tamaño, color, textura, olor, etc. Esto te servirá para tomar distancia. Al hacerlo, procura imaginarlo de la manera más vívida posible, describiéndolo con todo detalle. Por ejemplo, alguien describió su miedo y angustia del siguiente modo: "Era como una masa grande, de un par de metros, de forma irregular, blanda, quizás gelatinosa, de un color verde fosforescente y olor desagradable que flotaba sobre mí y amenazaba con caer encima de mí y aplástame en cualquier momento".

5. Imagina que hay algo o alguien que te protege y te da seguridad. Por ejemplo, puedes pensar en una persona conocida o imaginaria que está a tu lado y te inspira confianza y calma. O puedes imaginar que te rodea una burbuja protectora o halo de luz que te aporta energía, vitalidad y fuerza.




Ataques de pánico video



lunes, 2 de marzo de 2015

Aprendí a controlar mis ataques de pánicos


Soy Mexicana, me llamo Montserrat Milan , tengo 28 años, soy maestra de Educación Física y Entrenadora de Fútbol a nivel Primaria.

Toda mi vida he sido muy ansiosa y lamentablemente llena de estrés.
Vivo en el Distrito Federal, capital de México, es una ciudad que siempre está corriendo, este panorama fue alimentando poco a poco mi estrés, mi ansiedad y mi autoestima.

Todos esperan demasiado de ti y lo das, pero cuando no puedes te hacen sentir que no importa lo que hayas hecho antes, ahora ya no funcionas o no sirves. Y esto viene desde la sociedad hasta la familia.

Siempre fui una niña de 10 en la escuela y eso creo que fue lo peor porque siempre estaba presionada por  ser la mejor y así no tener problemas en casa, llegué al grado de enfermarme por sacar 9 y así ese nivel de exigencia marcó mi vida con la familia.

Estudié en el Instituto Politécnico Nacional, una de las casas de estudio más exigentes y elevadas del país, terminé la educación media superior ahí y la superior la dejé trunca donde empezó mi ansiedad.

A mis 18 años muere mi papá justo cuando debo entrar a la Superior en el instituto y sólo lo hice a un lado, pero de pronto ya no tuve deseos de continuar .salí de la escuela y empecé a trabajar a los 19.

Recuerdo que mi papá murió justo el día de mi examen de admisión a la superior y bueno pues todo eso se fue acumulando y empecé a presentar síntomas de ansiedad.

Me diagnosticaron Colitis Nerviosa y Presión Arterial Alta, por lo que tenía mareos y veía lucecitas.

Al dejar de estudiar la presión de mi familia creció por las comparaciones con mis primos, ellos terminaban su escuela y yo no, y siempre escuché que como era posible que yo "la más aplicada de todos" no haya terminado la escuela.

Me alejé de mi familia y cada vez los vi menos cosa que me ponía triste.
En lo sentimental pasé de relación en relación.Actualmente a los 28 y ya vivo con mi pareja desde hace 5 años, han sido padrísimos, pero todo se nubló hace 7 meses.

Tuve mi primer ataque de pánico, era de noche y ya llevaba 2 días sintiéndome rara, hasta que se me ocurre como a las 8:30 pm entrar al baño de lo mal que me sentía y cuando entro empiezo a sentir un mareo muy fuerte (algo que me asustó fue horrible), después empecé a sentir que no podía respirar, no podía agarrar el ritmo de mi respiración, al instante se me durmió el brazo y la pierna izquierda y luego pensé que tendría un infarto o algo peor.
Mi pareja me llevó a urgencias de lo mal que me vio, fue un infierno el trayecto, sentí que no llegaría viva ,de verdad!!

Ya estando ahí en urgencias me vieron la deficiencia respiratoria y me pusieron oxígeno, y como me sentí mejor dijeron que no tenía nada y que era extraño sentir todo eso sin ninguna razón.
Pasaron dos días y todo había pasado ya no me sentía tan mal y dije que tal vez no era nada, pero cuando menos lo pensé vino mi segundo ataque y de nuevo fue de noche y de nuevo al hospital.
Ya con el antecedente me hicieron análisis mas minuciosos de sangre, electrocardiograma y de mas, pero todo salía bien por  lo que me dieron ahora un pase a Psicología.

Esos primeros días fueron muy duros porque no conocía nada que me calmara, tenía ansiedad que me den más un ataque de pánico.

Y aun así tenía que seguir enfrentando la vida, trabajo, amigos, casa, etc.
Empecé a aislarme porque  tenía miedo hasta de moverme, cuando por fin me decidí empecé a hacerme análisis de todo tipo para descartar enfermedades.

Así pasaron los primeros 2 meses y no encontraban nada, fueron los  dos meses más largos y dolorosos llenos de miedo de mi vida porque no encontraba la ayuda correcta.
El camino hacia esta ayuda es el más difícil y larga de todas.

Llegué primero con un Psicólogo medio raro, él trabajaba con terapia Pisco-corporal, la cual a grandes rasgos se trata de platicar un poco y después con lo que dijiste identificar el problema y descargar coraje con un cojín y un bate de  beisbol

Él estaba totalmente en contra de los medicamentos x lo que le hice caso y no tomé nada ese tiempo, estuve con él alrededor de un mes y no me funcionó porque seguía sintiéndome mal y tenía episodios cada vez más fuertes de pánico.

Llegué con mi actual psicóloga y desde la primera sesión sabía que me ayudaría
Ella me dijo que era injusto que yo me sintiera así y que le gustaría trabajar a la par con un psiquiatra para que me dé un medicamento que reduzca la ansiedad y evite los ataques de pánico.
Yo x miedo me resistí al principio, pero después me convencí de que sin ayuda medicinal no podría sola.

He visto al psiquiatra sólo 2 veces y a la psicóloga cada 8 días desde ya hace un tiempo.

El psiquiatra me recetó un ansiolítico al principio y ya que me adapté me recetó un antidepresivo.

La verdad ha sido muy rápido mi progreso y la psicóloga y yo hemos llegado a la conclusión de que es porque estoy decidida a no vivir así porque de verdad llevaba una vida muy padre antes de los ataques de pánico y quiero ser la misma de siempre sin importar lo que tenga que hacer.

El antidepresivo lo tomé solo un mes y el psiquiatra me dio de alta, así que ya no lo tomo y la depresión se fue.

Los ataques de pánico cesaron desde que tomo el ansiolítico y aprendí a controlar mi ansiedad en este momento ya son cosa del pasado.

Lamentablemente no todo es perfecto, porque  he tenido recaídas, afortunadamente mis recaídas de ansiedad son más espaciadas.

cada que tengo episodios de ansiedad hago ejercicios de respiración y le digo a mi cuerpo que ya sabe que no es nada y que todo va a estar bien, tardo un ratito en calmarme pero lo logro y ya nunca he regresado a los ataques de pánico.

Mi última recaída fue el 31 de diciembre, de hecho me puse en contacto con el grupo de autoayuda y les expresé que me sentía muy mal, afortunadamente me ayudaron y me hicieron sentir mejor.
También la llegada a este grupo de autoayuda me ha servido demasiado porque  me hizo ver que no soy la única y que si se puede salir de esto.

Ahora ya que trabajé unos meses con la psicóloga mis problemas de la infancia y todo lo demás que me altera, estoy en la etapa de volver a hacer lo que dejé por el miedo, la ansiedad, la depresión y los ataques de pánico.

Me daba miedo subir al Metro y ya lo hago
No salía ni a la tienda y ya lo hago
No iba a lugares concurridos como el museos y ya lo hago
No sabía decir que no y ya lo hago
No me quería y valoraba y ya lo hago
Ya no salía con amigos y estoy en eso
No iba a fiestas y también trabajo en eso
Ya no jugaba fútbol con el equipo de mis amigas y ya lo hago!!!
Sólo me falta poder regresar a ver una película en el cine .Es lo único que no he intentado porque  tuve un ataque de pánico la última vez que fui y fue muy fuerte.

Así que en CONCLUSIÓN fue un proceso muy duro pero siento que ya estoy en la recta final y DE MI DEPENDE CRUZAR ESA META LO MEJOR Y MÁS PRONTO POSIBLE.


                                                                   Montserrat Milan

El Perdón


Primero vamos a definir qué No es perdón:

PERDONAR no es justificar lo que nos hicieron.
PERDONAR  no es minimizar diciendo no fue nada, porque en realidad nos lastimaron.
PERDONAR  No es olvidar, NO ES AMNESIA, porque si vamos a recordar siempre lo que nos hicieron.
PERDONAR no es si o si reconciliación, si yo perdono a alguien no significa que el vínculo va a  ser restaurado siempre.

¿Que es entonces PERDONAR?

Es liberar un prisionero y descubrir que en realidad el prisionero éramos nosotros, porque el resentimiento al que envenena es a nosotros.
PERDONAR siempre es liberador para nosotros mismos.
PERDONAR: no es un acto instantáneo, muchas veces es un proceso.
PERDONAR es un acto de grandeza que nos hace bien nos quita el estrés, las contracturas, los dolores, las angustias del alma, y no permite construir para adelante.

¿Recuerdas algún hecho que no has perdonado?¿ No podría ser hoy el momento de soltar las cadenas que te unen a ese pasado por no perdonar?

Hay una metáfora que dice el no perdonar es como un avión que está  volando y siempre sigue rondando en el mismo lugar es por eso que  en algún momento se va a quedar sin combustible y la caída va a ser dura, eso va contra nuestra salud, ansiedad etcétera.

 Cuando perdonamos no estamos cambiando el pasado, pero sí el futuro.
Debes perdonarte si no lograste algo en la vida o si sientes que no puedes hacer las cosas que antes asías…SUELTA…. deja ir aquello que no lograste y estarás más libre y liviana/o  sin exceso de equipaje para así poder direccionarte a un mejor futuro.

Siempre hay que pensar que  todos merecemos PERDONAR y ser PERDONADOS.
                                                       Lucy