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jueves, 28 de enero de 2016

7 CLAVES PARA SALIR DE LA ZONA DE CONFORT

La zona de confort es un estado mental que no permite el crecimiento personal. Puede estar bien estar ahí durante un tiempo, pero si lo que quieres es seguir creciendo y adaptándote a nuevas situaciones, éste no es tu lugar.

Aunque esta zona de confort pueda parecer agradable (ya que nos permite seguir siempre con el "piloto automático" puesto), no es un lugar suficientemente estimulante y a la larga no salir de ella puede hacer que nos sintamos vacíos

Entre tú y yo… ¿qué es lo que te mantiene ahí anclado? Seguro que has deseado dar un paso al frente, ser valiente y comerte el mundo, pero no lo has hecho. Puedes estar sufriendo pero no mueves un dedo porque estás en tu zona de confort. Si te da miedo y te produce ansiedad abandonar el pasado para luchar por lo que siempre has soñado, no seas tan duro contigo mismo y sal de la zona de confort. ¡Verás que un mundo nuevo e ilusionante te espera!

¿Quieres más motivos? Aquí te dejo seis motivos por los que deberías plantearte salir de la zona de confort.

Motivos por los que debes salir de tu zona de confort

1. Te hará más fuerte como persona

Es posible que salir de la zona de confort te asuste o te produzca ansiedad, pero plántale cara al miedo y verás que no era para tanto. Sentir inseguridad es algo natural e incluso nos advierte de que no será fácil el camino. Pero cuando el miedo te inmoviliza, entonces se convierte en un problema que no te va a dejar desarrollar tu verdadero potencial. Empieza reconociendo que te asusta el futuro incierto, pero adopta una mentalidad positiva al respecto. 

Permítete caer de vez en cuando y míralo como una parte más del crecimiento como persona. Si sales de la zona de confort y disfrutarás del aprendizaje, con el tiempo podrás mirar atrás y sentirte orgulloso de ti mismo. Tu desarrollo personal empieza aquí, así que piensa en eso que te motiva, ¿realmente no merece la pena dar un pasito al frente y luchar por tus sueños?

2. Te hará ser más creativo

Salir de la zona de confort estimula la creatividad al conocer nuevas posibilidades y romper con lo que es rutinario. Un estudio publicado en Applied Cognitive Psychology (2012) demostró que los estudiantes que pasaron un semestre fuera de su país tuvieron puntuaciones más altas en dos pruebas de creatividad que aquellos sujetos que no habían estudiado fuera.

Por otro lado, otro estudio reveló que el rasgo de personalidad de “apertura de a la experiencia”, uno de los 5 grandeses el mejor predictor de logro creativo. Este rasgo de personalidad es característico de los individuos que suelen asumir riesgos, que se desafían a sí mismos o que prueban cosas nuevas constantemente.

3. Te permitirá ganar autoconfianza

Salir de la zona de confort y dar los pasos necesarios para conseguir tus objetivos va a tener efectos positivos en tus creencias de autoeficacia (o autoconfianza), es decir, en la percepción que tienes sobre si serás capaz de alcanzar tus metas. Este concepto lo introdujo el canadiense Albert Bandura, uno de los psicólogos más reconocidos y que elaboró la Teoría del Aprendizaje Social: que explica la regulación de la motivación y la acción humana.

Por tanto, salir de la zona de confort y ponerte a prueba te hará ver con tus propios ojos que dominas ciertas habilidades que te van a permitir salir airoso de situaciones que pueden parecer complicadas a priori. Una percepción de autoeficacia positiva está asociada a pensamientos y aspiraciones positivas acerca de una conducta exitosa, menor estrés, ansiedad y percepción de amenaza, junto con una adecuada planificación del curso de acción y anticipación de buenos resultados.

4. Te ayudará a seguir con tu desarrollo personal

De jóvenes somos más propensos a arriesgarnos, pero a medida que nos hacemos mayores aprendemos a temer al fracaso, pudiendo llegar a la indefensión aprendida y a la paralización (¿conoces la "parálisis del análisis"?). Esto puede suponer un coste emocional serio si no cambiamos la manera de pensar, pues puede ser un impedimento para seguir con nuestra transformación hacia un mayor bienestar.

En su libro “Auto-renovación”, el escritor John Gardner afirma: “Pagamos un precio muy alto por nuestros fracasos y es un obstáculo enorme en nuestro crecimiento. Esto provoca que nuestra personalidad no se desarrolle y no permite la exploración y la experimentación. No hay aprendizaje sin algo de dificultad. Si quieres seguir creciendo, debes superar el miedo al fracaso”.

5. Conocerás a gente nueva y vivirás nuevas experiencias gratificantes

Salir de la zona de confort te permite tener nuevas experiencias, hacer actividades que no estaban dentro de tu agenda y conocer a gente nueva. Esto te va a permitir tener una vida más placentera y te va a permitir hacer nuevas amistades. Incluso puede que conozcas al amor de tu vida por salir de la zona de confort.

6. Los nuevos retos pueden hacerte envejecer mejor

Un estudio llevado a cabo en 2013 encontró que aprender nuevas habilidades mientras se mantiene una red social fuerte nos ayuda a conservar una buena agudeza mental a medida que envejecemos.

La directora del estudio Denise Park, investigadora de la Universidad de Texas en Estados Unidos concluyó: “Parece ser que salir a realizar actividades no es suficiente. Es importante salir y realizar actividades que no sean familiares y que sean mentalmente desafiantes, pues proporcionan una gran estimulación tanto a nivel mental como social. Cuando estas dentro de la zona de confort es posible que estés fuera de la zona de mejora”

Algunas recomendaciones para lograrlo

Desde luego, es muy fácil decirlo pero bastante más complicado hacerlo. Sin embargo, y aunque salir de la zona de confort sea complicado por la propia definición de este concepto, no es misión imposible. Si necesitas algo de ayuda o claves para salir de la zona de confort, puedes seguir estas pautas de comportamiento.

1. Desafíate y rinde al máximo

Salir de la zona de confort es un aspecto importante en el crecimiento personal, pues es no es posible pensar que llegaremos al lugar que queremos llegar haciendo lo justo y necesario y estando inmersos en la misma rutina de siempre

Alcanzar nuevas cimas supone el riesgo de hacer cosas que no se nos dan tan bien o que nos provocan cierto miedo o inseguridad (al menos al principio). Según un estudio llevado a cabo por un grupo de psicólogos, un poco de ansiedad puede ser positivo para mejorar nuestro rendimiento y nos permite seguir creciendo profesionalmente. Por tanto, convierte esas situaciones que te provocan ansiedad en situaciones estimulantes y que nadie te pare los pies. No le llames nervios o inseguridad, llámale "emoción".

2. Piensa en tu estilo de hacer las cosas... y actúa en el sentido opuesto

Busca las situaciones que puedan obligarte a salir de tu zona de confort. Experimenta con estilos de baile que nunca asociarías con tu manera de ser, involúcrate en proyectos creativos que te fuercen a pensar de manera diferente,  para experimentar contextos desafiantes a los que adaptarte. Si te propones gestionar estos cambios, y estos no son excesivamente extremos, esto hará que te vuelvas más flexible y asumas mejor la variabilidad y los cambios.

3. Busca cambios materiales en las cosas que te rodean

Para hacer cosas nuevas a las que no se está acostumbrado, nada como exponerse a ambientes nuevos. Físicamente novedosos, literalmente. La clave está en proponerte el objetivo de exponerte a situaciones novedosas haciendo que los espacios en los que te encuentras sean otros. Anímate a cambiar tu manera de vestir o la decoración de tu casa, muévete por entornos distintos y, por supuesto, viaja todo lo que puedas o incluso vete a vivir a otro lugar, aunque sea durante un tiempo. Esto conseguirá en ti un efecto similar al del consejo anterior, sólo que en este caso, en vez de variar las situaciones cuyo significado no asociarías con tu persona, harás lo mismo con espacios físicos.

4. Anticipa todas las excusas que te vas a poner

Sé consciente de que, cuando te fijes metas que te resulten incómodas dentro de tu zona de confort, subconscientemente vas a estar buscando un montón de excusas para no hacerlo. Juzga estas excusas como lo que son: invenciones cuyo único objetivo es racionalizar la aceptación de la comodidad.

5. Exponte más a conocer gente nueva

¿No te gusta hablar con la gente? Oblígate a hacerlo, aunque el cuerpo no te lo pida. No hace falta que el diálogo sea perfecto, ni que las personas se lleven la mejor imagen de ti. Actuando con naturalidad todo fluirá como debe, y será divertido comprobar con qué facilidad pueden funcionar las interacciones con los demás si no se piensa muy bien lo que es está diciendo.

6. Haz que tus amigos y familia cooperen

Si las personas de tu entorno cercano saben que quieres salir de tu zona de confort, te ayudarán a lograrlo y quizás te preparan alguna "sorpresa". Del mismo modo, cuando tomes la iniciativa y emprendas proyectos nuevos y excitantes, te apoyarán y, probablemente, te mostrarán signos de apoyo o admiración, lo cual te servirá como refuerzo.

7. Dale una oportunidad a tu faceta espiritual

¿Conoces los beneficios de la meditación o de la filosofía Mindfulness? Hay hábitos que consiguen mejorar nuestro estado de ánimo y nos liberan de muchas creencias que nos anclan en nuestra zona de confort. Desarrollar un yo espiritual es una de las maneras más prácticas de conseguir un bienestar emocional capaz de acabar con la vida rutinaria.

sábado, 23 de enero de 2016

Una Llamada Para Ti - Fobia Social

Hablarnos a nosotros mismos,y apoyarnos suele servir para seguir adelantes ¿cuando fue la ultima vez que te apoyaste a ti mismo? Vamos!! inténtalo!!

viernes, 22 de enero de 2016

El Sentido De La Vida - Motivacion - Alex Dey

LA ACEPTACIÓN


La aceptación en en la vida es necesaria e irremediable. No podemos vivir en un mundo de fantasías sosteniendo ideas de lo que nos gustaría, en lugar de abrir los ojos a la realidad.
Aceptar es la clave para poder avanzar y llevar a cabo cambios de verdad. Para aceptar tenemos que asumir que en cada decisión ganamos y perdemos cosas. Que existen pérdidas necesarias como única manera de seguir adelante.

“La curiosa paradoja es que cuando me acepto tal cual como soy, entonces, puedo cambiar”.

Carl Rogers

El paciente tiene que entender que la lucha contra la ansiedad, con los sentimientos y pensamientos que lleva asociados su tremendo esfuerzo, está marcando la dirección de su vida, en lugar de sus aspiraciones, objetivos y valores que le llevarían a ser más feliz. Cuando el paciente se ha colocado en posición de luchar por sus valores, pese a sus problemas, ha aceptado la filosofía de la técnica básica de la desensibilización, que consiste en enfrentarse a las situaciones temidas sin dar las conductas de evitación. De todas formas, la terapia de aceptación y compromiso establece técnicas adicionales para asegurar que el paciente ha comprendido la filosofía de la exposición y que colabora voluntaria y plenamente en ella.

Sabemos que cuando se hace la exposición al estímulo temido sin dar respuestas de evitación o de huida, se produce un proceso de habituación y, con el tiempo y la perseverancia, la ansiedad se hace tolerable y disminuye hasta llegar a desaparecer. Sin embargo, la Terapia de Aceptación y Compromiso avisa que plantear de entrada este proceso al paciente puede llevarle a considerarlo como el truquillo que estaba buscando para solucionar el problema en lugar de un cambio profundo en su filosofía para enfrentar la vida. Por eso hay que dejar bien claro que no se trata de un método para controlar la ansiedad, sino una forma de potenciar un fenómeno que ocurre como resultado de la ley fisiológica: la de la habituación, y que lo funciona sin intervención voluntaria nuestra. 

#GrupoAutoayuda #GAFSCA


jueves, 21 de enero de 2016

QUE HACER CUANDO TE RECONOCES COMO UNA PERSONA TÓXICA

Tras los anteriores artículos sobre relaciones “tóxicas”perfiles de personas “tóxicas” y cómo tratar con ellas, hemos recibido diversos comentarios de personas que se han reconocido a si mismas cómo “tóxicas” y cuya pregunta era cómo podían salir de esta situación.

Por lo tanto, si se han identificado como alguno de los tipos mencionados en el segundo artículo sobre personas “tóxicas”, ello ya supone el primer paso para cambiar y convertirse en lo que se denomina una persona nutritiva o “nutricia”.

Vamos a intentar hacer el ejercicio, nuevamente, de comprobar si somos una persona “tóxica” o “nutricia”.

La “toxicidad” se puede manifestar de diversas formas; mirar por encima del hombro, ataques de rabia y/o ira por cuestiones banales, hablar de manera inflexible y dogmática,quejarse en exceso, ridiculizar a los otros…Todo ello produce que las personas del entorno ya sea familiar, laboral, social, se sientan incomódos, frustrados, culpables o enfadados por la presencia de dicha persona “tóxica”

Por otra parte, las personas “nutricias” son aquellas que actúan como una especie de imán, se hacen irresistibles a los demás por su personalidad y su entorno se siente valorado, apreciado y respetado en su presencia.

Personas nutricias ¿quiénes son?

¿Podemos decir que las personas “nutricias” son “especiales”? No, simplemente, han desarrollado más las habilidades sociales así como la empatía de manera que les resulta más fácil identificar las emociones positivas y negativas de las otras personas, sin necesidad de ser el centro de atención de una conversación.Además, su forma de comunicarse es más asertiva en contraposición a la de las personas “tóxicas” que suele ser agresiva, pasiva y, cuando es asertiva es para usar las técnicas del mismo nombre que le permiten criticar al otro.

Las personas “nutricias” son más auténticas, honestas consigo mismas y con los demás y suelen poseer una elevada inteligencia social ( recordemos que nos movemos en el modelo de las inteligencias múltiples, siendo una de ellas, la social) que les hace más proclives a realizar comentarios positivos, críticas constructivas, reconocer el éxito de los demás, sugerir, opinar sinceramente, negociar y, normalmente, convencer porque no intenta imponer sus ideas ni se enfadan si estas no son aceptadas.

Si llegados aquí, nos seguimos identificando como una persona “tóxica” tendremos en cuenta que cualquier actitud contraria a la descrita al hablar de personas “nutricias”, sólo servirá para apartar de su vida a personas que, en algún momento, pueden o han podido ser importantes para ti.
Igual que cualquier otro paciente, existe un paso importante, y prácticamente insoslayable, y es querer cambiar de verdad; si, realmente, estas descontento con tu conducta porque crees que sólo sirve para quedarte aislado, enfadado, entonces deberías cambiar antes que las consecuencias de tu conducta en tus relaciones interpersonales te afecten, generandóte ansiedad, sobretodo.

Consejos para dejar de ser una persona tóxica

1.- En primer lugar, piensa en las conductas “tóxicas” que utilizas más frecuentemente y si tienes los recursos necesarios para cambiar, es decir, paciencia, tolerancia, asertividad, empatía,…

 Tienes que darte cuenta si serías capaz de cambiar, por ti mismo, tu forma de relacionarte con el otro de manera que consiguieras tener mayor autocontrol, habilidades sociales o una comunicación asertiva, en lugar de agresiva o pasiva.Si por ti mismo, no crees que puedas hacerlo, consulta a un psicológo para que, te pueda ayudar a convertirte en una persona “nutricia” con todos los beneficios de calidad de vida que te supondrían.

2.- Piensa en tu personalidad que se ha ido formando por todo aquello acumulado en cuanto a experiencias, educación, hábitos, costumbres, sentimientos, valores,… y que es lo que, a su vez, produce tus conductas; es decir,si, en una época determinada de tu vida, has sufrido mucho, lo que ello provoca ves que estes a la defensiva y distante.Sin embargo, seguramente, ya ha pasado mucho tiempo, y no es necesario que sigas manteniendo la misma actitud que, en su día, te sirvió para protegerte pero ahora vuelve a producirte dolor.

3.- Escucha, y no sólo oye, atentamente a los demás e intenta contenerte para decir lo primero que piensas.Por cierto, eso no es más importante que lo que dicen los otros, sino ,como máximo, igual de importante y nunca tienen que estar todos de acuerdo, y viceversa.Lo más importante es escuchar, pensar en lo que es más importante para ti y hablar, sabiendo que todos los puntos de vista sirven para enriquecernos.

4.- Aprende a reírte; dejáte de tomartelo todo tan en serio y practica la risoterapia, liberarás endorfinas y te sentirás mejor.Estarás a punto de conseguir tu cambio cuando hayas aprendido a reírte de ti mismo y de tu forma negativa de ver las cosas.

5.- Sé más flexible, contigo mismo y con los demás.Todo se puede hacer de otra manera; cambiar lo que desayunas, ir al trabajo por otra ruta, decir las cosas de manera diferente,… por poner ejemplos.Si te das la oportunidad de conocer otras maneras, no pierdes nada pero puedes ganar mucho; para empezar, la percepción de tu imagen por parte de tu entorno

6.- Ejercita, con frecuencia, la autocrítica; no hagas a los demás, aquello que no quisieras que te hicieran a ti.

El resultado de todo ello será que disfrutarás más de la vida y las personas de tu entorno familiar, laboral y social se acercarán más a ti.Así, habrás pasado de ser una persona “tóxica” a ser “nutricia” que hace la vida agradable a los demás, iniciandóse un proceso interno de cambio continuo.

Una vez llegados a ese punto, es muy posible que reconozcas a una persona “tóxica” en tu entorno; explicale tu experiencia para que le sirva de aviso para poder realizar su propio proceso de cambio ya que, de lo contrario, la “toxicidad” se podría extender a tu entorno y te podría suponer una recaída.

Asimismo, es posible que existan personas con características “tóxicas” y “nutricias” mezcladas o, por otra parte, que una producido el cambio a persona “nutricia” se tengan relaciones “nutricias” con algunas personas pero no se pueda evitar tener relaciones “tóxicas” con otras.

Sin embargo, te corresponde a ti saber elegir a las personas “nutricias”, con relaciones que te nutran y te permitan nutrir a los demás y, al mismo tiempo, apartarte de las personas “tóxicas” que generan relaciones “tóxicas”, las cuales sólo produces toxicidad en el entorno familiar, laboral y social.

Sobre la autora de este artículo

Dolors Mas Delblanch psicologa siquia 150x150 María Dolors Mas Delblanch es licenciada en Psicología por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y con Nº Colegiado 17222. Sus especialidades son la ansiedad, la depresión y el TDAH. 

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